
Presentación de un trabajo
El pensamiento humano y el transporte del mismo a una representación artística, é un paso sin limites.
Todas las grandes obras se han realizado transfiriendo el abstracto del pensamiento al concreto de la obra para presentar a quien mira o escucha, lo que el artista logra transformar.
Yo no me considero un artista, pero, en mi pequeño, transfiriendo mis experiencias de vida con el interés por la filosofía y la música, traté de transferir en palabras, música e imágenes, cuanto, por mis pasados ha sido transformando de voluble y sin orientación precisa en objeto concreto de testimonio de Fe.
En este mí relato figurado, trato de transferir a quien mira y escucha, mi espíritu de acción de gracias al Creador y por esto dirijo a él mi humilde oración:
Jesús, en tu enseñanza evangelizadora, has puesto en nosotros el libre albedrío para poder ser después Juez de nuestra obra. El discernimiento sobre cómo decidimos desarrollar nuestras acciones es nuestra libre elección y en función de los talentos daticos, de los cuales tú pretendes el interés justo, somos libres administradoras. Por lo tanto, en la lógica de hacer fructificar tu enseñanza, he hecho esta elección como acto de gratitud por las veces que, con tu intervención, me has aliviado de las dificultades terrenales en las que me había sumergido voluntariamente. Que sea un tributo a tu bondad paterna y una pequeña muestra de interés por los talentos que me has dado. .
Mi música es el fruto de una experiencia creativa donde el contacto de la materia sonora es totalmente espontáneo y autodidacta. Todo lo que se oye de la música en el video, no de las composiciones conocidas y de los famosos compositores, no es más que una parte de mis creaciones musicales. Mi música es un gesto creativo instintivo y poco mediado por las reglas musicales académicas: es un flujo continuo y lineal ,un magma emocional con sobresaltos y empujes intensos e impetuosos que emergen de un profundo espiritual, entre el visionario y el éxtasis, entre el naif y el descriptivo.
Se trata de una exigencia creativa imparable que se manifiesta y se concreta en un lenguaje musical no de fácil ejecución y escucha, sino que trata de comunicar con humildad mi desmesurada pasión y ferviente fe.